El Weeping Wall es otro de los clásicos más de las Rockies.
Esta cascada esta ubicada 2 horas y 30 minutos al Norte de Canmore, 30 kilómetros al norte del Saskatchewan River Crossing y del estacionamiento ¡¡son solamente 15 minutos caminando hasta el inicio de la ruta!! ¡Perfecto para una larga y sostenida escalada por el día!
Esta cascada se divide en 2 secciones:
- Lower Weeping Wall: WI3 hasta WI5+ (150 metros).
- Upper Weeping Wall: WI5 hasta WI6+ (210 metros).
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Lower y Upper Weeping Wall desde el estacionamiento. |
Llegamos temprano. A eso de las 9:00 am estábamos en la base preparándonos para la escalada.
Decidimos ir por la mano derecha de ella. Que que en los topos dice un WI5+.
Iñaki escaló el primer largo en un vertical y luego una travesía a la derecha para quedar justo en una cueva donde se encuentra una reunión en la roca con dos bolts. Este sitio era bastante especial pues contaba con un montón de estalactitas colgando por sobre el asegurador, razón por la cuál no daban ganas de estar mucho tiempo allí...
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Iñaki en el primer largo. |
De aquí venía el largo que le daba el grado a la ruta. De la cueva se iniciaba una pequeña travesía para quedar justo por la izquierda de un pilar muy marcado y vertical. Por lo general había muy poco reposo y la mayor tiempo se sentía como los brazos se iban fatigando. Un par de secciones de hielo bastante hueco y con difícil protección te dejaban justo debajo de un tramo de 90º antes de salir a la terraza desde uno podía asegurar, ¡en total 50 metros de puro disfrute!
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Iñaki saliendo del segundo largo. |
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¡Iñaki en su Salsa! |
El tercer largo fue tarea de mi amigo, quién gozando y sonriendo de felicidad lo hizo rápidamente y sin complicaciones. Esta escalada nos dejó en la cadena del rapel que se encuentra en un árbol, justo por la parte superior y a la derecha de la cascada.
Con ganas de más nos decidimos ir a ver el Upper Weeping Wall, sabiendo que se trataba de un grado muy alto y exigente.
Frente a lo anterior decidimos comenzar nuestro regreso a casa felices y contentos.
En el auto íbamos conversando de la vida, un poco de la buena escalada que había sido y ya con ganas de apuntar a la famosa y mítica Polar Circus como nuestro próximo objetivo en las aclamadas Rocky Mountains. Dentro de todas nuestras conversaciones yo sabía que en mi interior tenía ganas de volver e intentar la parte superior de esta clásica canadiense...
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